Desde muy pronto se enrolaba el Alevín A en una mini aventura este lunes 7 de diciembre. No había puente que frenara las ganas e ilusión por seguir demostrando que este equipo es más que eso. El bus preparado para una jornada intensa desde bien pronto partiendo de las escuelas. Padres, madres y hermanos se subían al bus junto a los jugadores y entrenador para participar en la Powerade Cup disputada en Cornellà.
El torneo de tierras catalanas se dirimía en su primera fase y nuestros azules tenían la única meta de poder pasar para disfrutar en un grupo con FC Barcelona y Real Betis, entre otros. No sería fácil, las grandes escuelas catalanas esperaban y entre ellas varias de las más afamadas por aquellos lares. Pese a ello, los nuestros no vacilaron en tratar de situarse en lo más alto y cerca estuvieron de hacerlo.
De más a menos fue la competición y así se plasmó en los resultados. Un inicio contundente por 5-0 contra el Sants dejaba paso a poner las cotas muy altas. Dos victorias más, de no tanta solvencia, frente a Palamòs (2-0) y Martorell (2-1), abrían más si cabe las puertas a la ilusión. La derrota por la mínima ante el Sant Pere en el penúltimo partido del grupo dejaba una final en el último duelo. El peso del largo día llegaba a las piernas cuando más fuerzas se necesitaban, ante un filial profesional como el Lleida Esportiu. Hizo mella el cansancio y el 0-2 final apeaba a los azules del torneo. Un final duro, pero que dejó una jornada inolvidable para todo nuestro Alevín A.






